
Sabemos que el cannabis medicinal es extraordinario, pero la naturaleza es un laboratorio mucho más amplio de donde se pueden obtener compuestos químicos con utilidad medicinal. Además, el Sistema Endocannabinoide (SEC) —la red de receptores en el cuerpo encargada de regular la inflamación, el sueño, el estrés y el dolor— no es exclusivo para los compuestos de la planta de marihuana. A continuación te presento tres especies vegetales que producen cannabinoides y que no son la planta de Cannabis Sativa L.
Trema Micrantha: CBD puro de origen Brasileño
El reciente descubrimiento de la Trema micrantha Blume, un arbusto originario de Brasil, ha sorprendido a la comunidad científica por una cualidad revolucionaria: produce Cannabidiol (CBD) de forma natural, sin generar el más mínimo rastro de THC (el componente psicoactivo y legalmente restringido del cannabis).
¿Qué significa este descubrimiento? Aunque su extracción a escala farmacéutica sigue en desarrollo, la Trema micrantha se perfila como la alternativa botánica definitiva para quienes buscan los beneficios ansiolíticos y médicos del CBD puro, con cero riesgos legales y sin alterar su estado de conciencia.
Cacao: Anandamida comestible?
En redes sociales, algunas personas mencionan que comen chocolate negro de alta pureza buscando estimular su sistema endocannabinoide, ya que está demostrada la presencia de la anandamida en el cacao (Theobroma cacao). Este compuesto es nuestro «THC interno», un endocannabinoide natural cuyo nombre deriva del sánscrito ananda (felicidad).
El verdadero efecto: Es innegable que el cacao contiene anandamida, pero, fisiológicamente, no puedes aprovecharla al comer chocolate porque el hígado y el tracto gastrointestinal están equipados con una enzima llamada FAAH (amida hidrolasa de ácidos grasos) que degrada la anandamida del chocolate de inmediato durante la digestión, impidiendo que cruce al torrente sanguíneo y active sus receptores objetivo.
Resina de Copaiba: El «Oro Líquido» y el Mejor Cannabinoide Dietético
Originaria de la selva amazónica, la oleorresina de este árbol contiene concentraciones impresionantes (a menudo por encima del 50%) de un compuesto llamado beta-cariofileno.
Lo fascinante de esta molécula es su doble identidad. Es un terpeno (responsable de los aromas en las plantas) que la ciencia clasifica funcionalmente como un cannabinoide dietético.
El beta-cariofileno actúa como un agonista completo de tus receptores CB2. A diferencia de los receptores CB1 (que están en el cerebro y causan embriaguez), los receptores CB2 está en tu sistema inmunológico y tus tejidos periféricos. Al integrar extractos puros de Copaiba en tu rutina, podrías tener un efecto analgésico y antiinflamatorio profundo y sistémico sin necesidad de cannabinoides que puedan comprometer la capacidad ejecutiva.
Opción para países sin Cannabis Medicinal
Si bien la planta se mantiene como la fuente principal de cannabinoides para uso medicinal, el conocimiento de estas alternativas botánicas resulta invaluable, especialmente para aquellos pacientes con un estilo de vida internacional que residen o viajan a jurisdicciones donde el uso médico de la planta aún enfrenta barreras legales y los que prefieren evitar a toda costa el uso de THC.
Afortunadamente, Colombia se ha posicionado a la vanguardia mundial con un marco regulatorio robusto y seguro, por lo que si estás interesado en este tipo de tratamiento, puedes agendar aquí una consulta privada para diseñar un protocolo terapéutico con Cannabis 100% legal, personalizado y gestionado desde la comodidad de su hogar por telemedicina.
Referencias Bibliográficas:
- Moura Neto, R., et al. (2023). Descubrimiento de Cannabidiol (CBD) en Trema micrantha blume. Investigaciones de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), Brasil.
- di Tomaso, E., Beltramo, M., & Piomelli, D. (1996). Brain cannabinoids in chocolate. Nature, 382(6593), 677-678. DOI: 10.1038/382677a0
- Gertsch, J., Leondon, M., Pacunski, J., et al. (2008). Beta-caryophyllene is a dietary cannabinoid. Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), 105(26), 9099-9104. DOI: 10.1073/pnas.0803601105




