Este artículo fue revisado, corregido y validado por el Dr. Ricardo Urbina V. | Médico de la Universidad de Antioquia, Especialista en Endocannabinología.
Registro ReTHUS: CC 1152184763 | Matrícula Nacional Argentina: 171119
⚠️ El contenido de este artículo es puramente informativo y educativo. No sustituye el diagnóstico, tratamiento o consejo médico formal.

Muchos pacientes asumen que, por ser una planta «natural» o legal, su consumo es inofensivo en un contexto médico. Algunos incluso creen que podría ayudarles a calmar la ansiedad antes de ingresar al quirófano o a manejar el dolor posterior.
Sin embargo, la evidencia científica cuenta una historia muy diferente. Cuando tu cuerpo se somete al estrés físico de una cirugía y la anestesia, el cannabis se convierte en un factor crítico que el equipo médico debe gestionar con la misma seriedad que la diabetes o la hipertensión.
¿Qué debes informarle a tu anestesiólogo?
Tu equipo quirúrgico tiene un único interés: tu seguridad. Para construir un plan de cuidado personalizado, es indispensable que tengas una conversación abierta y honesta con tu anestesiólogo sobre los siguientes detalles de tu consumo:
- Tipo de producto y vía de administración: Si utilizas flores, concentrados, comestibles o aceites, y si estos tienen altas concentraciones de THC o de CBD.
- Frecuencia y dosis: Si eres un consumidor diario o solo ocasional, y qué cantidad sueles utilizar. El uso crónico altera la forma en que tu cuerpo procesa los medicamentos.
- Último consumo: Debes indicar la fecha y la hora exactas de la última vez que consumiste antes de la cirugía. Esta pieza de información es vital para calcular las dosis de anestesia.
El impacto en el corazón y los pulmones
El consumo de cannabis, especialmente por vía inhalada (fumar o vapear), genera efectos inmediatos en tus sistemas cardiovascular y respiratorio que no se pueden ignorar en el quirófano:
- Riesgo cardiovascular agudo: El THC inhalado aumenta la frecuencia cardíaca y altera la presión arterial. La evidencia científica demuestra que el riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio en personas con enfermedad coronaria es hasta cinco veces mayor durante la primera hora posterior a fumar cannabis.
- Vía aérea hiperreactiva: Fumar irrita e inflama las vías respiratorias. En el quirófano, esto puede dificultar la intubación y provocar laringoespasmos (cierre súbito de las cuerdas vocales) o broncoespasmos (estrechamiento de los bronquios). También aumenta el riesgo de uvulitis (inflamación de la campanilla), lo que eleva el peligro de aspiración pulmonar.
¿Cuándo suspender el consumo antes de la cirugía?
Existe una regla estricta en todos los hospitales: si el día de la operación presentas signos de intoxicación aguda (confusión, paranoia o juicio alterado), tu cirugía será cancelada de inmediato. Bajo esos efectos, no estás capacitado para dar un consentimiento informado y la respuesta de tu cuerpo a la anestesia se vuelve peligrosamente impredecible.
Las principales sociedades médicas establecen los siguientes plazos de abstinencia:
- Colegio Americano de Cirujanos (ACS): Recomienda suspender el uso de cualquier producto de cannabis (tanto THC como CBD) al menos 72 horas (3 días) antes de una cirugía programada para permitir que el organismo comience a estabilizarse.
- Sociedad Americana de Anestesia Regional y Medicina del Dolor (ASRA): Establece que cualquier cirugía electiva debe retrasarse un mínimo de 2 horas después de haber fumado. Esto es una medida de seguridad mínima para superar el pico de riesgo de infarto, pero no reemplaza la recomendación de una abstinencia prolongada.
La tolerancia a la anestesia en el quirófano
Los pacientes que consumen cannabis de forma regular desarrollan una alta tolerancia a los fármacos utilizados para mantenerlos dormidos y sin dolor:
- Propofol: Puedes llegar a necesitar entre un 15% y un 30% más de este medicamento para inducir el estado anestésico, y en casos crónicos, hasta el triple de la dosis habitual.
- Gases y sedantes: Se registra una mayor resistencia a gases anestésicos como el sevoflurano, y a analgésicos potentes como el fentanilo, la ketamina y el midazolam.
El desafío para el anestesiólogo no es solo usar más fármaco, sino que dosis más altas de propofol deprimen la función cardíaca y bajan la presión arterial, reduciendo notablemente el margen de seguridad durante la operación.
Desafíos en la recuperación y el dolor postoperatorio
La influencia del cannabis se extiende hasta el periodo de recuperación, introduciendo variables complejas en el manejo del paciente:
La paradoja del dolor: Aunque el cannabis se utiliza para aliviar dolores crónicos, en el contexto de un dolor agudo postoperatorio ocurre lo contrario. Los consumidores regulares reportan puntuaciones de dolor más altas tras la cirugía y requieren dosis mayores de analgésicos opioides por más tiempo, elevando el riesgo de desarrollar dependencia.
Adicionalmente, si eres un consumidor diario, la interrupción abrupta puede detonar el Síndrome de Abstinencia de Cannabis entre las 24 y 48 horas posteriores al último consumo. Sus síntomas (ansiedad, irritabilidad, náuseas y malestar estomacal) pueden confundirse erróneamente con complicaciones quirúrgicas graves, como infecciones o coágulos, llevando al equipo médico a realizar pruebas invasivas innecesarias.
Conclusión
El cannabis es una herramienta terapéutica valiosa, pero en el entorno perioperatorio altera drásticamente las reglas del juego. Suspender el consumo a tiempo y hablar con total franqueza con tu anestesiólogo son las acciones más poderosas que tienes en tus manos para garantizar una cirugía libre de riesgos.
Si tienes programada una intervención quirúrgica y deseas diseñar una estrategia de suspensión personalizada, mitigar los síntomas de abstinencia de forma segura o planificar el manejo de tu dolor postoperatorio, te invito a programar una consulta virtual desde cualquier lugar de Colombia o Argentina. [Haz clic aquí para agendar tu consulta médica].
Referencias:
- Alexander, J. C., & Joshi, G. P. (2021). Peri-operative care of the cannabis user. European Journal of Anaesthesiology, 38(6), 557-559.
- American College of Surgeons. (n.d.).Marijuana and Surgery.
- Echeverria-Villalobos, M., Stoicea, N., Todeschini, M., Fiorda-Diaz, J., Uribe, A., Weaver, T., & Bergese, S. D. (2019). Perioperative anesthetic management of cannabis users: A concise review. Anesthesia and Analgesia Practice, 13(2), 43-49.
- Huson, H. B., Granados, T. M., & Rasko, Y. (2018). Surgical considerations of Marijuana use on elective procedures. Heliyon, 4(9), e00779.
- Narouze, S., Shah, S., T. V., et al. (2023). Consensus guidelines on the management of the perioperative patient on cannabis and cannabinoids. Regional Anesthesia & Pain Medicine, 48(3), 97-124.
- Soriano, T., & Scott, B. K. (2020). Perioperative considerations for cannabis users. Current Opinion in Anaesthesiology, 33(3), 411-417.




